Muddy Roots BA, 2da edición. 21 y 22 de Noviembre.

Aprovechando un fin de semana largo, el festival Muddy Roots tuvo su segunda edición en la ciudad de la furia y estuvimos ahí para vivirlo y registrarlo...

Arrancamos con un cliché, o mejor dicho un anti cliché tan usado que ya es un cliché: Las Segundas partes pueden ser mejores que las primeras.

En este caso, nos referimos a la 2da edición del festival Muddy Roots en Buenos Aires, que no sólo logró realizar una segunda incursión en nuestro país, cosa nada sencilla para un festival con músicos extranjeros sin tener un fondo de inversión detrás, más aún cuando el tono del festival es contracultural y la filosofía detrás es la del DIY, sino que habiendo estado presentes en la 1era edición en 2024, podemos decir que esta segunda edición tuvo mas convocatoria y el mismo cuidado organizativo de la anterior ocasión.

Para los colgados y quienes no sabían de este festival, el Muddy Roots es un festival que se originó en Cookeville, Tennesse, EEUU, dedicado principalmente a la música folk punk, bluegrass, gospel, blues punk y derivados, además de incorporar la filosofía DIY ("Hazlo Tú Mismo"). Con el tiempo fueron expandiendo los géneros incluidos en la grilla del festival, apareciendo el rockabilly,  psychobilly, punk rock, metal, entre otros, generalmente desde el costado contracultural de la música.

Empezaron a hacerse ediciones del festival en Reino Unido, Bélgica y finalmente el año pasado llegaron a hacer la primera edición del Muddy Roots en Argentina.


El primer día estuvo un poco más enfocado en el costado más folk del espectro; la jornada la arrancó el quinteto Rodeos que vienen desde hace un par de años revisitando la música country de corte "honky tonk" y aire vintage, dando un ameno show para los pájaros tempraneros que llegaron al CAFF a las tres y media de la tarde.
Acto seguido, Brea o Muerte, el primer plato pesado de música pesada del festival arrancó su set. Haciendo caso omiso de que aún había poca gente en el recinto, salieron al escenario principal y dieron un show enérgico destilando su estilo de hardcore punk y crossover, mostrando una interpretación bien filosa y destilando los temas de sus 3 EPs (resaltando el gancho y melodía de su tema "Criaturas").

Unos minutos más tarde RJ Gauna junto a Tom Denisson abrieron el escenario Ahijuna, un segundo escenario de pequeño formato. Mostrando los años que tiene como músico itinerante y one man band, Gauna se despachó un set de puro rock blusero con una personalidad y un aire que rutero únicos de este maestro de la armónica y la guitarra slide. Empardándole la jugada, Tom Dennison hizo lo propio gracias a su estilo basado en el country más despojado y una métrica particular (con gusto a math rock), portando una máscara de esquí y un short como únicos ropaje y su guitarra eléctrica como arma.


Continuando en el escenario principal, Clan Farsante salió a tocar su rock n roll de corte más clásico y descendiente del country. Frente a un recintos ya más lleno, dieron un show entretenido y con una energía más intensa de lo que deja ver si material de estudio. 

Promediando las 19hs, apareción bajo las luces de escenario Muddy Roots (el principal) apareció la figura de Van Tastik, primer número internacional del primer día del festival. Presentándose en formato de one-man band, este artista radicado en Holanda arrancó un set que mezcla gospel, blues y folk punk. Con una instrumentación minimalista y mucha interacción con el público, animándolo a que cantara algunas estrofas de sus temas e incluso llamando al escenario a algunas personas de la audiencia para acompañar con chuchos, Van Tastik logró cautivar a los presentes
gracias a una interpretación impecable, casi teatral, y su personalidad encima de las tablas. 

La perlita de la jornada es cuando, quizás animado por algunos gritos de "mucha ropa" de algunas personas del público, al final de un último tema interpretado a voz y percusión improvisada, Van Tastik se desató las tiras del jardinero que llevaba puesto y agradeció al público con sólo ropa interior y unas medias de red cubriendo su mitad inferior.

Pasaron unos minutos y volvimos nuestra atención hacia el escenario Ahijuna
para el set del dúo brasilero The Edwoods. Esta banda de horror punk y rock garagero formada por dos hermanos, arrancó un show por demás enérgico y frenético, con su baterista y cantante portado una peculiar máscara hecha de cinta de papel. Aunque simple por momentos, la propuesta es pegadiza y no fue difícil quedar enganchado mientras pasaba cada tema sin bajar la intensidad y la mascara de cinta de su cantante empezaba a despegarse por sudar la camiseta. Los hermanos demostraron lo que se puede hacer con dos bombos, un platillo, una guitarra, una voz y mucha actitud.

El próximo en aparecer en el escenario principal fue Yes Ma'am, un músico que en esta ocasión se presentó en formato monobanda. Con nada más que pura honestidad y un sonido curtido por el estilo de vida del músico itinerante, este músico oriundo del sur de EEUU dio un show minimalista marcado por el bluesgrass, el folk y el blues más visceral que nada tuvo que envidiarles a otras bandas de la noche.
Apenas pasadas las 22hs, arrancó el show del canadiense Bosko Baker. Acompañado por su ladero de confianza, Birdie, en el violín y una banda conformada por músicos locales para la ocasión (entre los cuales se encontraba una de las Bourdon Sweethearts). Así arrancó un show de lo que el mismo músico llamada "street swing", mezclando blues, swing, folk con ritmos más acelerados. Gracias a una interpretación excelente, rebosante en buen humor y mucha química tanto entre los músicos como para público (instruyéndolo de antemano en algunos temas para que cantara los coros) Bosko y su banda dejaron al recinto bailando y entrado en calor para la recta final de la noche.

Finalmente, cerrando el primer día con broche de oro, los Angry Zeta salieron al escenario a tocar ese estilo de folk punk con bluegrass que tan bien les sale. Pasados un par de temas, hubo unos problemas con el sonido que provocó que tuvieran que hacer una pausa en su set, el cual aprovecharon para agradecer a la gente que hizo posible el festival e interactuar un poco con el público.
Una vez solucionado el problema, siguieron tocando con el doble de ímpetu para volver a entrar en calor al público. Así, mientras se sucedían los temas y el micrófono se iba turnando entre todos los miembros de la banda, la concurrencia (en un CAFF ya bastante lleno
desde el set de Van Tastik) se fue soltando cada vez más y para cuando sonaron "Chills and Thrills" (hitazo que abre su último disco de estudio) y el cover de "Si Yo Soy Así" (de Flema) reinaba la euforia y el pogo entre la gente debajo de las tablas.

Ya llegando a las últimas canciones de la noche, el escenario se encontraba lleno de invitado y músicos (tanto de ese día como algunos que tocarían al día siguiente) cantando todos a coro o acompañando con algún instrumento, incluidas dos pequeñas niñas gemelas que parecían divertirse más que resto de los presentes.

Luego de unos merecidos aplausos y un último bis a pedido de la gente, terminó el primer día del Muddy Roots BA. Algunos nos fuimos a casa para descansar y recargar energías para el segundo día; otros, según nos enteramos al día siguiente, siguieron la joda hasta entrada la madrigada.

El Segundo día del Muddy Roots estuvo más cargado de rock n roll y distorsión, aunque el encargado de abrir la jornada fue Waltzer con un set acústico de voz, guitarra y contrabajo (junto a Zeta de los Angry Zeta), tomando un acercamiento más oscuro del folk punk. Pocos fueron los afortunados que llegaron temprano para verlo.

Luego de un ligero retraso, en el escenario principal aparecieron los brasileros Fish 'n' Creepers con su músico psychobilly y horror punk y un cantante que, a pesar del poco público por ser aún temprano, no dejó de moverse y arengar como si estuviera frente a un estadio lleno. El sonido en general fue excelente y recalcamos la interpretación excelente del guitarrista.
Acto seguido, arrancó a tocar el cuarteto, también de Brasil, Farol Negro y si sonido basado en el rockabilly salpicado de bluegrass. Salieron a tocar y se notaba las horas de ensayo en cada nota de guitarra y golpe de batería, incluso su frontman se colgó un banjo, bajó del escenario y se despachó un solo junto al público. A pesar de la barrera idiomática (el cantante avisó que no sabía español) se hicieron entender con un set más que entretenido.

En el escenario Ahijuna Tom Dennison y RJ Gauna volvieron para la revancha, pero esta vez Tom Dennison estaba a cargo del set.  Al igual que el día anterior fueron testimonio de lo mucho que se puede hacer con un par de guitarras, algo de calle y actitud.

Durante la última hora de la tarde, la segunda banda de música pesada del festival, Tripa, subió a las tablas del escenario principal y dio rienda suelta a su death metal con un acercamiento mas melódico e influenciado por el hardcore.
Una máquina bien aceitada de caos controlado donde cada golpe de bombo y riff de guitarra se dio con precisión y potencia, sobre los cuales su cantante pude disparar sus guturales.

Apenas pasadas las 20hs, las Bourbon Sweetheart se apersonaron en el
escenario principal frente a un público ya más numeroso. Este trío toma el gospel, el swing y folk de época y lo trae al presente en composiciones originales (mas alguna reversión) mayormente cantadas en inglés. Arrancaron su show, pero apenas pasaron un par de canciones cuando tuvieron que parar debido a un desperfecto con el sonido (un acople que pasó de ser apenas notable a molesto). 
Una vez solucionado, siguieron su show con un sobresaliente ejecución en el apartado instrumental consistente en contrabajo, guitarra tenor, ukelele y trombón contando además con Berdie (músico de la banda de Bosko Baker) como invitado en el violín. Sin embargo, son las armonías vocales las verdaderas protagonistas y las que terminan por convencerte de su propuesta vintage.

Siguiente en la grilla, directo desde Colombia apareció la figura pelilarga del cantante y guitarrista Jay Bird recortada a contraluz en el centro escenario acompañado por una banda de primera (con un saxofonista casi se robándose el show) y  mostrando una particular mezcla que toma el rock'n'roll primigéneo (aun influenciado por el folk y el blues) y le agrega una capa de acidez psicodelia que agrega a su música un aire intenso y casi ocultista. 

Seguidamente, arrancó el carnaval negro protagonizado por la agrupación El Lucero de la Noche, consistente en varios músicos y performances todos ataviados en negro y dorado. Al ritmo y baile de los bombos, el carnaval arrancó la procesión desde afuera del recinto y llegó hasta el escenario Ahijuna, donde tres de sus miembros tomaron el micrófono para recitar unas palabras presentando la procesión y arrancando las primeras notas de su apartado musical mientras los performers se dedicaban a atrapar la atención del público y el resto de la orquesta les seguía el ritmo y progresivamente se iba sumando sus sonidos al carnaval, debajo de las tablas, mezclándose con el público.

La magia duro varios minutos en los cuales la celebración y la algarabía dominó el CAFF, hasta que lentamente la procesión emprendió su regreso y se despidió de su público cautivo.

Ya faltando poco para el final, los Peyotes salieron al escenario principal, frente a un recinto casi lleno, y dieron cátedra de como mover el esqueleto y seguir sonando igual de potentes después de casi 30 años de existencia.
Con su coctel explosivo de proto punk, surf rock y garage, literalmente sudaron la camiseta en un set donde prácticamente no bajaron la intensidad y disparaton los hits que la banda ha parido a lo largo de casi 3 década, como "garage o muerte", "El Humo te hace mal" o "El Feo", moviendo al público y provocando los primeros pogos de la noche.

Finalmente, ante un recinto lleno de gente ya entrada en calor por la banda anterior, Loquero salió a las tablas para poner un final caótico al segundo día del festival.
El clásico del punk rock y rock alternativo argentino,  apenas si necesitó tocar la.mitad de un tema para poner a poguear y saltar a la gente más al frente, con varios de los músicos que pasaron por el escenario en medio del pogo; incluso vimos a Yes ma'am surfeando sobre el público.

Mientras avanzaban los minutos y se sucedían las canciones, la banda rehúsandose a parar ni un minuto (más allá de algunas palabras al público), el escenario progresivamente se fue llenando de invitados y gente el público, todos coreando las canciones y algunos compartiendo el micrófono con Chary (cantante de Loquero).

Y así, en medio una vorágine cinética y coreos del público, llegamos al final de la segunda edición del Festival Muddy Roots BA. 

Si la gente y los músicos siguieron la joda, no lo sabemos, aunque lo vemos probable, más si recordamos que estábamos en un fin de semana largo y aún quedaba el domingo, el cual aprovecharon algunos de los músicos que se quedaron en Buenos Aires algunos días más para hacer una concierto post festival.

 Nosotros teníamos pendientes al día siguientes, así que nos fuimos a casa satisfechos pero ya contando los minutos para la siguiente edición de este tremendo festival.



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