Clan of Xymox en Argentina: Oscuridad, vieja amiga, nos volvemos a ver.
A casi 5 años de su última visita, Clan of Xymox volvió a Buenos Aires a mostrar los pergaminos y validad su estatus de culto...

Desde el 2019, antes del encierro provocado por el Covid, que Clan of
Xymox no pisada terreno argentino. En medio del encierro casi global,
no dejaron que la situación les ganara y editaron dos discos de
estudio, “Spiders on the Wall” y “Limbo”, donde mantuvieron
el sonido y gusto al que esta agrupación pionera del dark wave nos
tiene acostumbrados desde hace ya más de 40 años.
Damos un salto de tiempo al 2024; la productora Grains of Sand anuncia que traerían de nuevo al proyecto liderado por Roony Moorings (único miembro original remanente) a Buenos Aires en el contexto de una gira por Sudamérica.
La cita fue el sábado 13 de abril en Uniclub, con Auto/Defensa y Balvanera como actos de apertura locales, bajo una continua llovizna que lentamente empapando a quienes llegamos temprano a la puerta del recinto ubicado a media cuadra del Abasto.
Con un cambio de horarios de último momento y sin poder probar
sonido, el trío de dark wave Auto/Defensa apareció en el escenario.
Se acomodaron como pudieron sobre la marcha, tocaron un set corto y
dentro de todo entretenido, aunque apareció el problema que ya hemos
visto suceder en Uniclub: la voz se escuchaba muy abajo. Aún así,
dieron todo lo que tenían considerando las circunstancias, su
bajista recibió elogios de un hombre aleatorio del público
(merecidos) y terminó con un cuerda rota al final del set. Ya los
veremos pronto en un lugar que no les juegue en contra.
Terminado el set de Balvanera y pasada media hora, salió al escenario Clan Of Xymox. Uno a uno fueron apareciendo los músicos que conforman actualmente la banda; primero Daniel Hoffmann preparando las secuencias y arrancando una breve introducción compuesta por un corazón latiendo y un recitado, para luego salir Mario Usai (en bajo), Sean Winzer (en teclados/sintes, y vistiendo a la usanza del cyberpunk) y finalmente Roony Moorings; sin mediar palabra, arrancaron directamente con “Love Got Lost”.
Una vez dado el puntapie inicial, Roony habló un poco con el público, comentando que les alegraba volver a Buenos Aires y anunciando que tiene una mala noticia: “No hay mañana”, dando pie a “There’s no tomorrow” del ya lejano disco “Farewell” y dueña de un estribillo que te obliga a cantarla. Y así empezaron a hacer un repaso bastante equitativo de su carrera, continuando con la más industrial “Innocence”, la más reciente “Your kiss” y seguidamente desempolvando ese hit inoxidable de rock gótico que es “Jazmine & Rose”.
Llegados a este punto de la noche fue cuando Sean se aburrió de estar a un costado y tomando un pequeño teclado decidió sumarse a su guitarrista y bajista en el frente de las tablas, también acercándose al público y exaltándolo un tanto más desde el borde del escenario.
Con un cambio de horarios de último momento y sin poder probar sonido, el trío de dark wave Auto/Defensa apareció en el escenario. Se acomodaron como pudieron sobre la marcha, tocaron un set corto y dentro de todo entretenido, aunque apareció el problema que ya hemos visto suceder en Uniclub: la voz se escuchaba muy abajo. Aún así, dieron todo lo que tenían considerando las circunstancias, su bajista recibió elogios de un hombre aleatorio del público (merecidos) y terminó con un cuerda rota al final del set. Ya los veremos pronto en un lugar que no les juegue en contra.
Con cada tema, Roony se mostraba absolutamente cómodo con el público, ya sea pidiendo palmas en algunas secciones instrumentales, contando alguna curiosidad de cierto tema antes de interpretarlo o simplemente dirigiendo unas palabras al público, casi como si no estuviéramos en un concierto y él estuviera comentándole una anécdota a un conocido de toda la vida; del lado diametralmente apuesto estaba Mario arengando todo lo que un bajista legalmente tiene permitido arengar mientras sonaban “Emily” (del 2009) y se sucedía a continuación una seguidilla de sus temas más nuevos y más bailables como “All I Ever Know” (de su último trabajo de estudio), “Loneliness” y “She”.
Habiendo terminado el paso por el presente de la banda, empezó el obligado recorrido final por los clásicos de los primeros días de Clan of Xymox, arrancando la intro tan particular de “A Day”, de su ya lejano primer disco de estudio, con la cual el publico empezó a saltar y a corear acompañando los agudos melodiosos de la guitarra de Roony. Siguió “Obsession”, otro de los hits de sus primeros discos, y continuación sonó la agradable sorpresa de “Muscoviet Musquito”, aquel tema tan cercano al deathrock y el rock gotico más primigenio de su primer EP, cuando aún se llamaban sólo Xymox.
Cerrando la noche con broche de oro, tocaron dos de sus temas insignia, sacados directamente de “Medusa” (su segundo disco), “Michelle” y “Back Door”, dando fin al paso de los neerlandeses por tierras argentas.
Quisiéramos decir que el público se volvió loco al escuchar esas dos últimas joyas imperecederas de la música oscura. Sin embargo, si bien se generaron emociones fuertes entre algunos fans acérrimos, la realidad es que la sensación general del concierto de Clan of Xymox más que ser de euforia por ver a alguien que rara vez pisa tierras porteñas, fue más un reencuentro ameno con una banda que se ha tomado el tiempo de visitar Buenos Aires cada cierto par de años, trayendo material nuevo bajo el brazo, tocando los clásicos que nos gustany defendiendo su lugar de culto después de 4 décadas de existencia.
.




buenas fotos. saludos oscuros.
ResponderBorrar