...Y SE VINO LA SEGUNDA
En 2024 empezaron a verse las primeras gotas de lo que en 2025 sería un tormenta de bandas que hasta entonces sólo podíamos solar con ver en Argentina. Una de esas primeras gotas fue Twin Tribes que cayó a Buenos Aires a presentar su último disco Pendulum; y gracias a Gothic BA, a finales de 2025 se sumaron tormenta.
No es raro que haya bandas que se enamoran de Argentina y vuelvan cada año o año por medio; aún así, considerando que los Twin Tribes son una banda relativamente reciente y de un género que no tiene tanta llegada a la "escena mainstream" puede sonar sorpresivo que este dúo formado en el sur de EE.UU. volviera tan rápido a suelo porteño y que diera un show con entradas agotadas... hasta que te enterás que su último concierto en nuestro país se vio recortado más de 20 minutos debido a desperfectos técnicos del lugar dónde tocaban.
Volvemos al presente y nos apersonamos en el Unione E Benevolenza para presenciar la revancha de Luis Navarro y Joel Niño, Jr. en Bs As.
Luego de los shows de los locales Budapest y Euroshima, ya con el público acalorado y llenando el discreto recinto subterráneo loa Twin Tribes salieron al escenario en medio de un calor considerable, saludaron a los presentes y arrancaron un set de 1 hora y cuarenta aprox., bastante variado, mayormente compuesto por temas de su segundo y tercer disco ("Ceremony" y "Pendulum" respectivamente) más un par de sus primeros temas (como "Shadows" y "Portal to the Void") y algún que otro cover.Conforme pasaban los minutos, se iban sumando los hits de la banda. Aparecieron la triada de "Shadows", "Another Life" y "Sanctuary", los tres bastante bailables, y el público empezó a soltarse con cada joya darkwaver que transcurría. Mientras Navarro concentraba casi toda su atención en cantar y tocar su guitarra, manteniendo una postura e interpretación más solemnes (salvo contadas ocasiones) fue Niño quién se encargaba de arengar al público en cada oportunidad que se le presentaba. Así transcurrió la mayor de parte del show, sin sobresaltos, con el público hipnotizado por cada nota, bailando y coreando los temas más conocidos (particularmente los que están en español) o simplemente dejándose llevar por los temas más atmosféricos como "Upir" u "Obsidian".
Luego de un cover de "Tren Al Sur" (de Los Prisioneros), empezaron a cerrar el set con la seguidilla de "Sangre de Oro" y "The River" (con Niño en las teclas/sintes), para finalmente rematar con "Fantasmas", quizás su tema más hitero hasta el momento. Así como el público empezó a saltar y poguear, los músicos sobre el escenario se transformaron, mientras que Navarro revoleaba el mástil de su guitarra en cada sección instrumental, Niño se acercaba al borde del escenario y prácticamente revoleaba su instrumento con un sonrisa en el rostro como si uno de los fantasmas de los que habla el tema de hubiera apoderado de su cuerpo.
Luego de esa vorágine de energía, abandonaron el escenario unos minutos para luego volver a subir a urgidos por el público. Empezaron a tocar un cover de "Mátenme porque me muero" (de los Caifanes), sin embargo apenas pasaron unos segundos del tema cuando el sonido el micrófono se cortó. Los Twin Tribes siguieron tocando mientras la gente de stage intentaba volver a hacerlo funcionar; lo lograron pero ya había terminado el tema para entonces.Luego de ese único bache, los músicos arremetieron con todo tocando "Heart and Feather" y "Monolith" gastaron toda la energía que les quedaba, sudaron la última gota junto al público y se despidieron en una ola de aplausos y vitoreos, no sin antes interactuar un poco con el público, sacarse una foto y hasta firmar algún CD que les alcanzaron.Así los Twin Tribes volvieron y defendieron su título como una de las bandas más representativas de la última ola del darkwave y el post punk. Por nuestra parte, salimos del recinto a tomar una necesaria bocanada de aire fresco y dar por terminada otra exitosa noche de música oscura en Buenos Aires.
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